La estabilidad de los mantos freáticos y los bosques de las zonas altas del Estado de México es un factor crítico para el porvenir ambiental de toda la región. La crónica territorial en los pueblos aledaños al Nevado de Toluca da cuenta de un esfuerzo colectivo por defender el suelo de conservación ante el avance de la mancha urbana.
Gestión comunitaria del agua y del bosque
Los ejidatarios y comuneros han implementado brechas cortafuego y zanjas de infiltración hídrica con asesoría técnica especializada. Su trabajo silencioso sostiene las cuencas que abastecen tanto a localidades rurales como a las densas concentraciones metropolitanas del Valle.
Compromiso colectivo ante presiones territoriales
Proteger estos ecosistemas demanda una vigilancia estricta contra la tala clandestina y una regulación efectiva sobre el cambio de uso de suelo. La defensa de los recursos naturales mexiquenses representa un mandato ineludible para salvaguardar el derecho humano al agua de las próximas generaciones.